Eósforo
Poeta asiduo al portal
Un perro de letras
Entre este anacrónico sentido
el descuidado dueño y su mascota
duermen y duermen como la marmota,
y despiertan al fin con sarpullido.
Mas cuánto comezón tiene su oído
que no cuida su casa y se alborota
a rascarse la oreja en su derrota,
ofuscado el peludo y aburrido.
Qué placer es rascarse, duda y piensa,
si me bañan me quitan este ocio
y rascarse se vuelve en un negocio.
Placentero es comer de la despensa:
defecar y dormir es mi sustento;
parásito o simbiótico y contento.
Entre este anacrónico sentido
el descuidado dueño y su mascota
duermen y duermen como la marmota,
y despiertan al fin con sarpullido.
Mas cuánto comezón tiene su oído
que no cuida su casa y se alborota
a rascarse la oreja en su derrota,
ofuscado el peludo y aburrido.
Qué placer es rascarse, duda y piensa,
si me bañan me quitan este ocio
y rascarse se vuelve en un negocio.
Placentero es comer de la despensa:
defecar y dormir es mi sustento;
parásito o simbiótico y contento.