Lo sencillo puede ser un gran acierto poético o una cutrez tremenda.
Lo complicado y rebuscado es bastante peor cuando es malo y, personalmente, me gusta menos cuando es bueno,
Pero la calidad de los poemas sí depende del vocabulario usado, aunque no porque sea más o menos simple.
Lo importante es que sea amplio y preciso. Un ejemplo inventado sería que a regalar se le llame regalar y no, hacer regalos.
Es una palabra sencilla sustituida por dos palabras sencillas, pero la segunda opción es horrible líricamente, ejemplos como este hay cientos en los poemas del foro, míos también. En cambio en los poetas que han marcado la historia de la literatura española esto se encuentra en escasas ocasiones.
Ese es un punto en que los críticos podrían fijarse para ayudarnos a mejorar. A mí me da mucha rabia encontrármelos en mis poemas.
Escribir poemas con el idioma del día a día no es algo nuevo, lo han hecho grandes poetas, casi todos.
Me has dado por divagar tus décimas, eso es que llegan al lector.
Un saludo, Tere.