Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Las palabras van cayendo
y en medio de ellas te asomas,
te impregnas de sus tonos
—colores y sonidos—:
fucsia, minueto, soledad.
La imagen de tu nombre
se adueña del aire,
pero no respira,
pero no salta a mi boca
aunque la floree con besos
o la insinúe con mis sombras.
Conozco de mimesis y sinestesias,
tus fotos me están mirando
y mirarte es arder en versos
(este es un incendio, claro),
pero no puedo hacer que vivas
en este poema como yo te vivo;
no te pausas allá
mientras aconteces aquí, sin ti,
en todas tus posibilidades de ser
conmigo
algo.
La ventana desacelera el amarillo
de las cortinas,
el café se desprende de su tibieza
hebra tras hebra
y el ruido escucha cómo la ciudad
se hace monte
mientras la madrugada la engulle.
Hay una secreta lírica
que te repite en todas partes
en tu única verdad: Eres irrepetible.
Como esta vida.
y en medio de ellas te asomas,
te impregnas de sus tonos
—colores y sonidos—:
fucsia, minueto, soledad.
La imagen de tu nombre
se adueña del aire,
pero no respira,
pero no salta a mi boca
aunque la floree con besos
o la insinúe con mis sombras.
Conozco de mimesis y sinestesias,
tus fotos me están mirando
y mirarte es arder en versos
(este es un incendio, claro),
pero no puedo hacer que vivas
en este poema como yo te vivo;
no te pausas allá
mientras aconteces aquí, sin ti,
en todas tus posibilidades de ser
conmigo
algo.
La ventana desacelera el amarillo
de las cortinas,
el café se desprende de su tibieza
hebra tras hebra
y el ruido escucha cómo la ciudad
se hace monte
mientras la madrugada la engulle.
Hay una secreta lírica
que te repite en todas partes
en tu única verdad: Eres irrepetible.
Como esta vida.
09 de julio de 2024
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