victolman
Poeta asiduo al portal
Un poeta y sus adentros
En el volátil lamento,
de un viento calcinador,
estrujando va su aliento,
asfixiándolo en su dolor;
Imponente baluarte,
lleno de valor,
armadura de un caballero
inspirado gran señor;
Desafiante
en su forma de actuar,
llevando el escudo de la pasión,
en la fortaleza de su corazón,
él
todo lo puede anidar;
Escarbando los subsuelos,
de su playa ya mayor,
inspirado en sus desvelos,
vaga un terco
y porfiado conductor;
Solo letras sabe plasmar,
en el orbe de su ilusión,
tremendo caos de confusión,
tendiendo todo a maltratar,
cual fundida y angustiosa carga,
que tiene por llevar;
Sublime tiempo le espera,
en el regazo de su amor,
dejando la tan larga hoguera,
abrazantes
cual llamaradas del dolor;
Grato se le hace respirar,
descansando
en los brazos de su Dios,
nada, ni nadie
lo puede alcanzar,
por la bendita venia
de su infinito amor.
(victolman)
En el volátil lamento,
de un viento calcinador,
estrujando va su aliento,
asfixiándolo en su dolor;
Imponente baluarte,
lleno de valor,
armadura de un caballero
inspirado gran señor;
Desafiante
en su forma de actuar,
llevando el escudo de la pasión,
en la fortaleza de su corazón,
él
todo lo puede anidar;
Escarbando los subsuelos,
de su playa ya mayor,
inspirado en sus desvelos,
vaga un terco
y porfiado conductor;
Solo letras sabe plasmar,
en el orbe de su ilusión,
tremendo caos de confusión,
tendiendo todo a maltratar,
cual fundida y angustiosa carga,
que tiene por llevar;
Sublime tiempo le espera,
en el regazo de su amor,
dejando la tan larga hoguera,
abrazantes
cual llamaradas del dolor;
Grato se le hace respirar,
descansando
en los brazos de su Dios,
nada, ni nadie
lo puede alcanzar,
por la bendita venia
de su infinito amor.
(victolman)