romanovski
Poeta recién llegado
En un pueblo particular
la diversidad era simplificada
igualando a la población
en base a su disposición
para filosofar,
conociendo como el alma
en una cárcel está
enseñando a liberar
la psique de su materialidad,
haciendo inteligible
cada pensamiento
y acción del pueblo
uniendo conciencias
en torno al divino elemento.
Se hará la diferencia
mostrando la equivalencia
entre cada comportamiento
sin el concepto de patria
como grupúsculo
de orden mecánico
materialmente ajeno
a la causa eficiente
motor que activa
el mecanismo inteligente
para concebir el plan inmanente
vinculándolo a su esquema trascendente.
Por eso en ese pueblo particular
la unidad de pensamiento
fue permanente
fin último que enlaza a las almas
en una actividad consciente,
sensiblemente marcadas
por las primeras formas pensadas
sin exigencia material
ni seguimiento inconsciente
concientizando
la ley de entropía
que corrompe
comúnmente al alma
encerrada en la mazmorra maloliente
en la cual se proyectan
esas imágenes sombreadas
delineando
cada acción no pensada
alcanzando el hombre
en la tumba
la naturaleza
de un muerto viviente.
La política implementada
en ese pueblo particular
no será un detritus
de jerarcas y siervos excedentes
sin otra motivación
que la satisfacción
de necesidades solamente
cual animal
relacionándose instintivamente
solo persiguiendo
como fin exclusivo
el gozo de posesiones
según la ley
de la descomposición
de los cuerpos materiales.
Primará la conjunción
de las partes intelectivas superiores
y del conocimiento
de la causa agente
a través de la cual
el hombre aprende
a vivir en la matriz propiamente
tomando sentido
a la línea
y al plano subsiguiente
conociendo la manera
de aunar en la materia
el espíritu que libera
a las letras madres elementales
impresas en el alma
para que el hombre agilice
la tensión reinante
en la materia putrefacta
cuando no se iguala
en la diversidad
el conocimiento de la voluntad
que indefectiblemente
lleva al hombre al entendimiento
de las causas formales de la creación
desde el punto en contracción
hasta las longitudes dimensionales
rectificando la materia sensible
tendente a la corrupción.
La divinidad reinará en cada alma
si es que se lucha a contracorriente
conviviendo con un mal necesario
para revocarlo con actitudes reverentes
ante lo magnánimo del mundo creado
y cognoscitivamente
ir elevando los pensamientos
a la obra del resurgimiento
de la humana plenitud
que en ese pueblo particular
de tiempos pretéritos
primó ante la ausencia de luz
siendo recreada igualmente
por ese pueblo
que supo ser dueño de su alma
extrayendo la sustancia
que liberaba su esencia
de recetas contraindicadas
así como el espíritu
que ha desfragmentado la luz
expresando en su consciencia
las conjunciones de esas letras madres
cuyos símbolos de agua, aire, fuego, y tierra
convierten a la materia
en legítima heredera del espíritu
elementalmente restableciendo
la morada de la causa eterna
inteligiblemente marcada
en el alma del particular pueblo
que en sus acciones
perfeccionó la obra ingente
de remodelar fuerzas
que se hallaban
en un caos permanente
estableciendo el orden
en el mundo creado
donde ese pueblo particular
hubo concientizado
las partes rotas del alma
cuya ley fue puesta bajo palio
adorando el significado equivalente
dado lo ambivalente
del resultado
a la causa de que todo
pudiera haber sido diferente
ahora cuando el tiempo
en aquel pueblo prudente
húbose ralentizado
hasta unir definitivamente
la sensible causa
al núcleo inteligente del espíritu
que al alma ha liberado.
Fin.
Romanovski ©.
la diversidad era simplificada
igualando a la población
en base a su disposición
para filosofar,
conociendo como el alma
en una cárcel está
enseñando a liberar
la psique de su materialidad,
haciendo inteligible
cada pensamiento
y acción del pueblo
uniendo conciencias
en torno al divino elemento.
Se hará la diferencia
mostrando la equivalencia
entre cada comportamiento
sin el concepto de patria
como grupúsculo
de orden mecánico
materialmente ajeno
a la causa eficiente
motor que activa
el mecanismo inteligente
para concebir el plan inmanente
vinculándolo a su esquema trascendente.
Por eso en ese pueblo particular
la unidad de pensamiento
fue permanente
fin último que enlaza a las almas
en una actividad consciente,
sensiblemente marcadas
por las primeras formas pensadas
sin exigencia material
ni seguimiento inconsciente
concientizando
la ley de entropía
que corrompe
comúnmente al alma
encerrada en la mazmorra maloliente
en la cual se proyectan
esas imágenes sombreadas
delineando
cada acción no pensada
alcanzando el hombre
en la tumba
la naturaleza
de un muerto viviente.
La política implementada
en ese pueblo particular
no será un detritus
de jerarcas y siervos excedentes
sin otra motivación
que la satisfacción
de necesidades solamente
cual animal
relacionándose instintivamente
solo persiguiendo
como fin exclusivo
el gozo de posesiones
según la ley
de la descomposición
de los cuerpos materiales.
Primará la conjunción
de las partes intelectivas superiores
y del conocimiento
de la causa agente
a través de la cual
el hombre aprende
a vivir en la matriz propiamente
tomando sentido
a la línea
y al plano subsiguiente
conociendo la manera
de aunar en la materia
el espíritu que libera
a las letras madres elementales
impresas en el alma
para que el hombre agilice
la tensión reinante
en la materia putrefacta
cuando no se iguala
en la diversidad
el conocimiento de la voluntad
que indefectiblemente
lleva al hombre al entendimiento
de las causas formales de la creación
desde el punto en contracción
hasta las longitudes dimensionales
rectificando la materia sensible
tendente a la corrupción.
La divinidad reinará en cada alma
si es que se lucha a contracorriente
conviviendo con un mal necesario
para revocarlo con actitudes reverentes
ante lo magnánimo del mundo creado
y cognoscitivamente
ir elevando los pensamientos
a la obra del resurgimiento
de la humana plenitud
que en ese pueblo particular
de tiempos pretéritos
primó ante la ausencia de luz
siendo recreada igualmente
por ese pueblo
que supo ser dueño de su alma
extrayendo la sustancia
que liberaba su esencia
de recetas contraindicadas
así como el espíritu
que ha desfragmentado la luz
expresando en su consciencia
las conjunciones de esas letras madres
cuyos símbolos de agua, aire, fuego, y tierra
convierten a la materia
en legítima heredera del espíritu
elementalmente restableciendo
la morada de la causa eterna
inteligiblemente marcada
en el alma del particular pueblo
que en sus acciones
perfeccionó la obra ingente
de remodelar fuerzas
que se hallaban
en un caos permanente
estableciendo el orden
en el mundo creado
donde ese pueblo particular
hubo concientizado
las partes rotas del alma
cuya ley fue puesta bajo palio
adorando el significado equivalente
dado lo ambivalente
del resultado
a la causa de que todo
pudiera haber sido diferente
ahora cuando el tiempo
en aquel pueblo prudente
húbose ralentizado
hasta unir definitivamente
la sensible causa
al núcleo inteligente del espíritu
que al alma ha liberado.
Fin.
Romanovski ©.
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