despertando
Poeta adicto al portal
Tengo un ramo para ti,
te lo he guardado desde
el principio,
pues nuestro amor
no tiene fin…
Ramo de violetas y jazmines,
esas que contemplábamos
cada tarde desde la garita…
Y ahora anhelo el amoroso silencio
de nuestras infatigables manos,
a través de los vados, del rocío,
y de los albores mañaneros…
¡Oh corazón de mi amado!;
¡cuánto te he añorado!
te lo he guardado desde
el principio,
pues nuestro amor
no tiene fin…
Ramo de violetas y jazmines,
esas que contemplábamos
cada tarde desde la garita…
Y ahora anhelo el amoroso silencio
de nuestras infatigables manos,
a través de los vados, del rocío,
y de los albores mañaneros…
¡Oh corazón de mi amado!;
¡cuánto te he añorado!