IVAN MONROS SABATE
Poeta recién llegado
Me despierto,
vuelve el suspiro,
me levanto,
recuerdo el ayer.
Transpiro y siento,
un olvido anegado,
de tan puro es el llanto,
de lo que queda de tu legado.
¿Que me queda por vivir?
un nombre propio común,
un sobrenombre vivo, el manda,
me dice que hay que sufrir,
y ya no me queda nada.
Como te puedo leer si no sé,
utilizas palabras completas sin hablar,
frases vacias al andar,
un sinfín de versos al momento,
y de aquí mi lamento.
Una vez lo intenté,
y vi tu nombre escrito en mi mente,
él decia que eras así,
y aunque no lo comprendí,
seguí de frente como siempre,
y espere tenerte.
Ahora eres recuerdo,
amor, llanto y desespero,
una vida a cambio de unas palabras,
sucias, sutiles y poco afortunadas,
básicas y oportunas para el recuerdo,
con el momento de un amor que ya no será,
pero con el sufrimiento y sentimiento,
de alguien que ya no está.
vuelve el suspiro,
me levanto,
recuerdo el ayer.
Transpiro y siento,
un olvido anegado,
de tan puro es el llanto,
de lo que queda de tu legado.
¿Que me queda por vivir?
un nombre propio común,
un sobrenombre vivo, el manda,
me dice que hay que sufrir,
y ya no me queda nada.
Como te puedo leer si no sé,
utilizas palabras completas sin hablar,
frases vacias al andar,
un sinfín de versos al momento,
y de aquí mi lamento.
Una vez lo intenté,
y vi tu nombre escrito en mi mente,
él decia que eras así,
y aunque no lo comprendí,
seguí de frente como siempre,
y espere tenerte.
Ahora eres recuerdo,
amor, llanto y desespero,
una vida a cambio de unas palabras,
sucias, sutiles y poco afortunadas,
básicas y oportunas para el recuerdo,
con el momento de un amor que ya no será,
pero con el sufrimiento y sentimiento,
de alguien que ya no está.