SorGalim
Poeta que considera el portal su segunda casa
UN SER TRASCENDENTE
Esa mujer en la estancia, sonriente
con sus dedos en el piano, sentada
con arrugas, pero dulce mirada
vibra a Beethoven, Mozart trascendente.
Su alma es un lucero que me guía
con virtud, y en la luz de sus visiones
transmite vida, dulces sensaciones,
con nostalgias, recuerdos y alegría.
¿Qué tengo de ella?, vi su fe tener
nunca está triste, ni se muestra herida,
no tiene tiempo solo ve su ayer.
Su amor no muere, no le deja huida
plena de historias, luces y saber
y es también el ejemplo de una vida.
©SorGalim
Milagros Hernández chiliberti
Esa mujer en la estancia, sonriente
con sus dedos en el piano, sentada
con arrugas, pero dulce mirada
vibra a Beethoven, Mozart trascendente.
Su alma es un lucero que me guía
con virtud, y en la luz de sus visiones
transmite vida, dulces sensaciones,
con nostalgias, recuerdos y alegría.
¿Qué tengo de ella?, vi su fe tener
nunca está triste, ni se muestra herida,
no tiene tiempo solo ve su ayer.
Su amor no muere, no le deja huida
plena de historias, luces y saber
y es también el ejemplo de una vida.
©SorGalim
Milagros Hernández chiliberti
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