danie
solo un pensamiento...
Descanso en el suspiro de tus besos,
oigo canoras coplas que inculcaste
en mi mente encelada, la poblaste
de anhelos y visiones en excesos.
Te lo agradezco ¡gracias! tus traviesos
roces en mi existencia es un encaste
del melindroso manto que grabaste
sobre mí, palpitando en estos huesos.
Me volviste un ilógico demente
por ti, que se envició con tu textura,
un adicto que te ama lentamente.
Sé que estoy condenado a tu hermosura,
oh, desfalleceré perpetuamente
en tus brazos que son mi sepultura.
Última edición: