James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Un sofá que es una cama,
una cama que es la rama
de una habitación, un colchón
de muelles y algodón que es
la fragua del amor que se derrama,
la esperanza del dolor que duerme
y sueña en la cosas pequeñas
que no ve ni Dios.
Un sofá que es un objeto,
el guardián de los secretos,
el nicho de lo entredicho,
las peleas y las cosas feas
que reserva a la cama.
Una cosa herida que yace
tendida en la calle, un nido
de pulgas y ladillas que una vez
en el amor decoración jugó
con sillas, con muebles,
con ecos...
Un guardián de los secretos
que no es una cama, ni la piel
dura de un sofá que se derrama
dispuesto a soñar...
una cama que es la rama
de una habitación, un colchón
de muelles y algodón que es
la fragua del amor que se derrama,
la esperanza del dolor que duerme
y sueña en la cosas pequeñas
que no ve ni Dios.
Un sofá que es un objeto,
el guardián de los secretos,
el nicho de lo entredicho,
las peleas y las cosas feas
que reserva a la cama.
Una cosa herida que yace
tendida en la calle, un nido
de pulgas y ladillas que una vez
en el amor decoración jugó
con sillas, con muebles,
con ecos...
Un guardián de los secretos
que no es una cama, ni la piel
dura de un sofá que se derrama
dispuesto a soñar...