danie
solo un pensamiento...
El joven niño de apenas 10 años amenaza con su cuchillo ensangrentado y dice:
"Nuestro objetivo no son sólo Palmira o Homs o Damasco. Nuestro objetivo es conquistar Jerusalén y Roma, el deseo de Alá."
"Nuestro objetivo no son sólo Palmira o Homs o Damasco. Nuestro objetivo es conquistar Jerusalén y Roma, el deseo de Alá."
El corazón se comprimió, se encendió, explotó
y esparció sus esquirlas
con un dolor acuesta de los años.
Después volvió la calma
y busqué los pedazos del amor desparramados
por el piso.
Y miré a mis enemigos a los ojos
traspasando las murallas gélidas de la noche,
las pesadas cortinas construidas por los cráneos,
los húmeros, los fémures,
los tórax…
Mi amor…,
mi amor hacia ella, hacia mi hijo, hacia el azul cielo,
hacia la nube, la lluvia, el viento
y la tierra que gira se había entregado
a las fuerzas armadas de un ideal marchito.
En ese momento me di cuenta que vivía
dentro de un ataúd.
Las refracciones de luz sucia que apenas se filtraban
reflejaban los pedazos de mi vida, las cenizas
de un cuerpo que aún moribundo
respiraba.
Pensé que era mejor estar muerto y cedí
al fracaso, a la misma suerte de mis enemigos,
a la misma suerte que tiene
la lumbre de un insignificante cerillo
que por un soplo de escueta vida
se apagó.