Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Transitar por las calles de tu alma
respirando la fragancia agradable
de tus sueños trasparentes
en agua cristalina,
envolverse en un abrazo apasionado
respirando la libertad del deseo,
el suspiro por tus ojos
que ya hice tan míos
tatuados en mi mirada.
Se ilumina la noche con el destello divino
y sigo adelante,
por un instante hirviendo la sangre
respirando tanta paz,
siento que pasan las sombras
irradiando la luz del oro
del sol.
Y yo aun arrastro estrellas
en cobija estelar
soñando y soñando,
buscándote en el bosque de mi memoria,
no hay sitio donde tú no estés
irradiando tu encanto
tu brisa de caricias,
versos enamorados
de pétalos de rosas hechas luz.
Una melodía de luces azules
dibuja un beso amarillo
como estrella dorada de miel
en el aire que fluye en armonía,
el latido del mar
viene a mí,
en una ola de silencio
inundando mi mente
con tu recuerdo,
el aroma de sal y agua tan placentero
me trae tu perfume de mujer divina,
como el incienso que me eleva
a la pureza de un sueño
de amores distantes.
Danzando en la magia del amor
con dulce canto me encantaras,
verso con sabor a frutas cósmicas
delicioso alimento para mi ser espiritual,
eres la dulcinea
que navega en mi alma de oceano,
lléname del azúcar de tu ternura.
Beso al espejo de la luna
deseando que tú estés del otro lado,
hacer el amor con las almas
flotando entre estrellas
dejando la sangre en versos íntimos.
Elevados en la extensa sombra universal
mirando un eslabón de piernas
que se trenzan en una hilera vertical
de vertebras,
cuya espalda es un cumulo de luceros radiantes
que sostiene el firmamento de los deseos,
entonces me pongo a tus pies
y los beso
cegado por el destello de tus uñas de diamante
de pronto despierto…
respirando la fragancia agradable
de tus sueños trasparentes
en agua cristalina,
envolverse en un abrazo apasionado
respirando la libertad del deseo,
el suspiro por tus ojos
que ya hice tan míos
tatuados en mi mirada.
Se ilumina la noche con el destello divino
y sigo adelante,
por un instante hirviendo la sangre
respirando tanta paz,
siento que pasan las sombras
irradiando la luz del oro
del sol.
Y yo aun arrastro estrellas
en cobija estelar
soñando y soñando,
buscándote en el bosque de mi memoria,
no hay sitio donde tú no estés
irradiando tu encanto
tu brisa de caricias,
versos enamorados
de pétalos de rosas hechas luz.
Una melodía de luces azules
dibuja un beso amarillo
como estrella dorada de miel
en el aire que fluye en armonía,
el latido del mar
viene a mí,
en una ola de silencio
inundando mi mente
con tu recuerdo,
el aroma de sal y agua tan placentero
me trae tu perfume de mujer divina,
como el incienso que me eleva
a la pureza de un sueño
de amores distantes.
Danzando en la magia del amor
con dulce canto me encantaras,
verso con sabor a frutas cósmicas
delicioso alimento para mi ser espiritual,
eres la dulcinea
que navega en mi alma de oceano,
lléname del azúcar de tu ternura.
Beso al espejo de la luna
deseando que tú estés del otro lado,
hacer el amor con las almas
flotando entre estrellas
dejando la sangre en versos íntimos.
Elevados en la extensa sombra universal
mirando un eslabón de piernas
que se trenzan en una hilera vertical
de vertebras,
cuya espalda es un cumulo de luceros radiantes
que sostiene el firmamento de los deseos,
entonces me pongo a tus pies
y los beso
cegado por el destello de tus uñas de diamante
de pronto despierto…
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