Un sueño...

mujerbonita

Poeta que no puede vivir sin el portal
Un sueño...


Leyendo el libro de regalo que me diste
escrito en verso, por tu recia mano;
sus letras guardan los momentos que viviste
recuerdos gratos, de un ayer lozano.
Coloqué el punto final, que no pusiste,
bebí en silencio tu sentir humano
al buen rato de leer, me adormeciste...


Ya dormida en mi sueño apareciste
con el libro de regalo entre tus manos,
con voz firme, susurrante lo leíste;
cual autor ante su obra; muy ufano.


Amoroso entre sus páginas pusiste
una flor deshojada con ternura,
al dejarla paciente, un deseo pediste
cerrando el libro con cabal mesura.


Silencioso de mi sueño, tú te fuiste,
inquieta en mi memoria te buscaba
sólo miraba la flor que allí metiste,
en sus pétalos, mi nombre deletreaba.


Soñando con el libro, la noche transitaba
la flor como regalo mi sueño perfumó,
noté lo que ocurría dormida como estaba
tatuada en cada pétalo, tu imagen se quedó.


De mañana cuando el sol brillaba;
aquí sobre mi almohada, tu libro apareció,
tomándolo en mis manos lo abrí desconcertada
ahí entre sus pàginas, estaba aquella flor.
Tan llena de perfume, muy fresca, no marchita,
evocación tan bella, mi sueño floreció
completa y olorosa la blanca margarita,
tu imagen y mi nombre , en sus pétalos grabó.
 
Última edición:
muy bonita fantasía. ojalá todos los sueños se hiciesen realidad de ese modo. una sonrisa y un abrazo
 
Un sueño...


Leyendo el libro de regalo, que me diste
escrito en verso, por tu recia mano;
sus letras guardan los momentos que viviste
recuerdos gratos, de un ayer lozano.
Coloqué el punto final, que no pusiste,
bebí en silencio, tu sentir humano
al buen rato de leer, me adormeciste...


Ya dormida en mi sueño apareciste
con el libro de regalo entre tus manos,
con voz firme, susurrante lo leíste;
cual autor, ante su obra; muy ufano.


Amoroso entre sus páginas pusiste
una flor deshojada con ternura,
al dejarla paciente, un deseo pediste
cerrando el libro con cabal mesura.


Silencioso de mi sueño, tú te fuiste,
inquieta en mi memoria te buscaba
sólo miraba la flor que allí metiste,
en sus pétalos, mi nombre deletreaba.


Soñando con el libro, la noche transitaba
la flor como regalo, mi sueño perfumó,
noté lo que ocurría, dormida como estaba
tatuada en cada pétalo, tu imagen se quedó.


De mañana, cuando el sol brillaba;
aquí sobre mi almohada, tu libro apareció,
tomándolo en mis manos, lo abrí desconcertada
ahí entre sus pàginas, estaba aquella flor.
Tan llena de perfume, muy fresca, no marchita,
evocación tan bella, mi sueño floreció
completa y olorosa, la blanca margarita,
tu imagen y mi nombre , en sus pétalos grabó.



Hermoso sueño y hermoso versar. Admirable facilidad para la rima en esta tierna poesia. Felicidades. Un gusto leerte.
 
La rima, en mi opinión tiene que sere natural, para que se sienta el ritmo y lña frescura del poema, lo que tú logras en varios momentos en este, y en cuanto al tema, pues los sueños pueden ser lo que queramos, pero siempre son un reflejo de nuestros anhelos más ocultos...

Un beso

Eugenio
 
La rima, en mi opinión tiene que sere natural, para que se sienta el ritmo y lña frescura del poema, lo que tú logras en varios momentos en este, y en cuanto al tema, pues los sueños pueden ser lo que queramos, pero siempre son un reflejo de nuestros anhelos más ocultos...

Un beso

Eugenio

Hola Eugenio, gracias por venir a mi espacio y dejar tu interesante comentario.

FeLiz dia
 
Un sueño...



Leyendo el libro de regalo que me diste

escrito en verso, por tu recia mano;
sus letras guardan los momentos que viviste
recuerdos gratos, de un ayer lozano.
Coloqué el punto final, que no pusiste,
bebí en silencio tu sentir humano
al buen rato de leer, me adormeciste...


Ya dormida en mi sueño apareciste

con el libro de regalo entre tus manos,
con voz firme, susurrante lo leíste;
cual autor ante su obra; muy ufano.


Amoroso entre sus páginas pusiste

una flor deshojada con ternura,
al dejarla paciente, un deseo pediste
cerrando el libro con cabal mesura.


Silencioso de mi sueño, tú te fuiste,

inquieta en mi memoria te buscaba
sólo miraba la flor que allí metiste,
en sus pétalos, mi nombre deletreaba.


Soñando con el libro, la noche transitaba

la flor como regalo mi sueño perfumó,
noté lo que ocurría dormida como estaba
tatuada en cada pétalo, tu imagen se quedó.


De mañana cuando el sol brillaba;

aquí sobre mi almohada, tu libro apareció,
tomándolo en mis manos lo abrí desconcertada
ahí entre sus pàginas, estaba aquella flor.
Tan llena de perfume, muy fresca, no marchita,
evocación tan bella, mi sueño floreció
completa y olorosa la blanca margarita,

tu imagen y mi nombre , en sus pétalos grabó.


¡Precioso!
Gracias por escribir, mujerbonita.
Un beso.
Xosé.
 
sueño entre poetas, y el sueño de leerle, ha sido un placer hecho realidad, estrellicas pa este poema.
 
guau, poeta, que despliegue de talento!! y se derrama generoso en cada letra de esa bella ensoñación!!
me ha gustado mucho!!
besos!!!
 
Sutil y muy linda poesia,Mujerbonita. Empieza con cierta nostalgia y termina con un final muy agradable. Ojala que tus sueños siempre sean y se hagan realidad.
 
Sutil y muy linda poesia,Mujerbonita. Empieza con cierta nostalgia y termina con un final muy agradable. Ojala que tus sueños siempre sean y se hagan realidad.

Hola, Angel, mil gracias por tu visita y este grato comentario que me regalas, y ese deseo de que todos mis sueños se vuelvan realidad. Saludos desde México.
¡SONRIE!
 
Que buen poema mujerbonita. Me encantó la temática y tu manera de escribirla...

Estrellas y muchos abrazos!!
 
Muy bello tu poema, "mujerbonita" me ha gustado mucho su juego de palabras, bien estructuradas en un ritmo creciente en cada estrofa. Te dejo mis estrellas y saludos. Recaredo.
 

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