luna isabella
Poeta recién llegado
En el matutino labrado en rayo de cobre
me he despertado,
con el eco callado, de mi astucia pobre.
En el cristalino glaseado con el alba cuita
me he inundado,
en el río lacio desolado, una lágrima grita.
En el clandestino soleado con tez de escarcha
me he hastiado,
con el ego estropeado, mi paz se marcha.
En el colorino osado del dolor que aprieta
me he enlutado,
con el vestido ajado, de la melancolía prieta.
En el matutino dorado en rayo de cobre
me estoy quebrantando,
con la voz suplicando, al cielo que obre.
En la ensenada cresta del clamor suspendido
se ha quedado exiliado en el vacío
un suspiro perdido.
me he despertado,
con el eco callado, de mi astucia pobre.
En el cristalino glaseado con el alba cuita
me he inundado,
en el río lacio desolado, una lágrima grita.
En el clandestino soleado con tez de escarcha
me he hastiado,
con el ego estropeado, mi paz se marcha.
En el colorino osado del dolor que aprieta
me he enlutado,
con el vestido ajado, de la melancolía prieta.
En el matutino dorado en rayo de cobre
me estoy quebrantando,
con la voz suplicando, al cielo que obre.
En la ensenada cresta del clamor suspendido
se ha quedado exiliado en el vacío
un suspiro perdido.
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