Asklepios
Incinerando envidias
Un tierno descanso de estrenado
perfume, amasó, a lo largo de la noche,
miles de soles.
Con ellos abrías los sueños
que circulaban por tus venas
enredadas con tus lunas.
Al despertar, miraste ansiosa
las ruinas infectadas de tu memoria,
invadidas ya por el olvido.
Y, una vez más, incapaz fuiste de
rescatar las fantasías que te ocupan
cada noche.
perfume, amasó, a lo largo de la noche,
miles de soles.
Con ellos abrías los sueños
que circulaban por tus venas
enredadas con tus lunas.
Al despertar, miraste ansiosa
las ruinas infectadas de tu memoria,
invadidas ya por el olvido.
Y, una vez más, incapaz fuiste de
rescatar las fantasías que te ocupan
cada noche.