Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un Velero
Me Espera
Recorrí por caminos tan extensos
descubriendo los valles y los ríos.
Abrigué mis inviernos, a mis fríos,
cobijando a los fuegos más intensos.
Escalé por mis muros, los que inmensos,
desvestían temores muy sombríos,
conquisté a sus cimas con mis bríos
y a rotundos temblores en ascensos.
Un velero me espera finalmente,
muy brillante las cumbres ha volado.
Me despido del mundo dulcemente,
en mi aprecio el sendero que he labrado.
Es el último viaje, felizmente,
en el barco mi espíritu ha abordado.
Dvaldés
Me Espera
Recorrí por caminos tan extensos
descubriendo los valles y los ríos.
Abrigué mis inviernos, a mis fríos,
cobijando a los fuegos más intensos.
Escalé por mis muros, los que inmensos,
desvestían temores muy sombríos,
conquisté a sus cimas con mis bríos
y a rotundos temblores en ascensos.
Un velero me espera finalmente,
muy brillante las cumbres ha volado.
Me despido del mundo dulcemente,
en mi aprecio el sendero que he labrado.
Es el último viaje, felizmente,
en el barco mi espíritu ha abordado.
Dvaldés