Banshee
Poeta recién llegado
Dos manecillas marcan al ocaso
la hora de marchar de tu lado.
Una palabra dicta de tus labios
el último aliento rompiendo el viento.
Las tres últimas lágrimas que caen
al vacío del volátil sentimiento
qué es el tiempo ya sin una cura
del dolor arraigado en este pecho.
Es la cadencia el cimbrear de tu pelo
en fulminante vendaval que llevó tu ego.
Cuencas cerradas y abyecto gesto
dejando atrás la senda del desasosiego.
Incierta vereda que culmina mi paso flojo
al ver que tu sombra se desvanece
ya solo me queda el alma débil, libre
sabiendo que es mi pálida letanía, me arrojo
la hora de marchar de tu lado.
Una palabra dicta de tus labios
el último aliento rompiendo el viento.
Las tres últimas lágrimas que caen
al vacío del volátil sentimiento
qué es el tiempo ya sin una cura
del dolor arraigado en este pecho.
Es la cadencia el cimbrear de tu pelo
en fulminante vendaval que llevó tu ego.
Cuencas cerradas y abyecto gesto
dejando atrás la senda del desasosiego.
Incierta vereda que culmina mi paso flojo
al ver que tu sombra se desvanece
ya solo me queda el alma débil, libre
sabiendo que es mi pálida letanía, me arrojo