José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
La tarde gris, lluvia, niebla,
una nube de gasas blanquecinas,
silencio interrumpido
por las notas de un piano,
que se roba la concentración.
Luego la espera constante
que parece no tiene fin,
pensamientos en cadena;
vendrá una despedida,
llegará la partida anhelada
pero con incertidumbre.
Unos ojos tristes cubiertos de llanto,
otros más alegres, como interrogando;
suena el alta voz…
¡Por favor pasar a la sala de abordaje!
abrazos, besos, recomendaciones,
consejos…y un ¡hay!...se me olvido decirle…
despega el avión; destino Cartagena la bella.
una nube de gasas blanquecinas,
silencio interrumpido
por las notas de un piano,
que se roba la concentración.
Luego la espera constante
que parece no tiene fin,
pensamientos en cadena;
vendrá una despedida,
llegará la partida anhelada
pero con incertidumbre.
Unos ojos tristes cubiertos de llanto,
otros más alegres, como interrogando;
suena el alta voz…
¡Por favor pasar a la sala de abordaje!
abrazos, besos, recomendaciones,
consejos…y un ¡hay!...se me olvido decirle…
despega el avión; destino Cartagena la bella.