Ruben Edgardo Sánchez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vuelan y vuelan dichosas van de uno a otro lado
descansan en las cornisas y en las torres de alumbrado.
Sólo quedan unas pocas custodiando su lugar
a dónde fueron las otras no importa ya volverán.
Suelen ser muy distraídas y también muy pachorrientas
de vez en cuando terminan debajo de alguna rueda.
Esperan que alguien las vea y les arroje alimento
luego vuelven a volar a favor o contra el viento.
Una anciana generosa que vive en un primer piso
suele arrojarles comida y las palomas felices.
Nos deleitamos al verlas volando de un lado a otro
luego se van a dormir como lo hacemos nosotros.
Ruben Edgardo Sánchez, 13 de enero de 2020
https://miuniversar.blogspot.com/2020/01/una-anciana-y-las-palomas.html
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