*Sabrina*
Una niña gris
D:
Vuelve la tarde,
Vuelve la tarde,
.........las hojas caen
meciendo el paisaje
como una espiral
............que hace temblar
la espina dorsal del más ligero
...............pensamiento tuyo.
Suelo caminar
,,,,,,,,, entre las horas
hasta hacer
del rojo beso
atrapado en paréntesis
el hábito de una sonrisa
que sane
........los labios,
................la frente
y uno que otro dolor
que habite
...........en los atardeceres grises
de mi cuerpo.
Hay un ritual
de entendimiento
entre la sombra
triangular que da tu mirada
sobre los píxeles de mis mejillas,
Existen instantes
donde me aferro
..............- temerosa-
.......a la hormiga
....de plata que cuida
---------mi ombligo,
sólo para
-------tener la certeza
-------de que alguna vez
..........nadaré en tu océano de azúcar.
Son confusas las entradas,
.......... las salidas
porque todo apunta
..........a un redoble de tambores
-entro- siguiendo el señuelo destellante
donde la marquesina tiene tu nombre,
y me quedo expuesta
a que me mojes
tan suavemente como una caricia.
Hoy la ciega habla de luces
de estrellas y un Sol
cuyo rostro permanece
escondido,
no quiero que el silencio se prolongue,
porque dirá menos
que las manos retóricas
de mi garganta
y es que yo
...........te siento sin haber
rozado "perfectamente"
nuestro instante eterno.
.............-Todavía-
meciendo el paisaje
como una espiral
............que hace temblar
la espina dorsal del más ligero
...............pensamiento tuyo.
Suelo caminar
,,,,,,,,, entre las horas
hasta hacer
del rojo beso
atrapado en paréntesis
el hábito de una sonrisa
que sane
........los labios,
................la frente
y uno que otro dolor
que habite
...........en los atardeceres grises
de mi cuerpo.
Hay un ritual
de entendimiento
entre la sombra
triangular que da tu mirada
sobre los píxeles de mis mejillas,
es que sólo tu puedes
abrir mi ataúd de colores
y dibujarme una aurora en
el rostro.
abrir mi ataúd de colores
y dibujarme una aurora en
el rostro.
Existen instantes
donde me aferro
..............- temerosa-
.......a la hormiga
....de plata que cuida
---------mi ombligo,
sólo para
-------tener la certeza
-------de que alguna vez
..........nadaré en tu océano de azúcar.
Son confusas las entradas,
.......... las salidas
porque todo apunta
..........a un redoble de tambores
-entro- siguiendo el señuelo destellante
donde la marquesina tiene tu nombre,
y me quedo expuesta
a que me mojes
tan suavemente como una caricia.
Hoy la ciega habla de luces
de estrellas y un Sol
cuyo rostro permanece
escondido,
pero que ha estado
infinitas veces
en las latitudes
de una almohada somnolienta.
Esta vezinfinitas veces
en las latitudes
de una almohada somnolienta.
no quiero que el silencio se prolongue,
porque dirá menos
que las manos retóricas
de mi garganta
y es que yo
...........te siento sin haber
rozado "perfectamente"
nuestro instante eterno.
.............-Todavía-
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