rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me acabo de levantar con una extraña congoja...
Y esta congoja, ha ido creciendo por momentos,
hasta hacerse ahogadiza...
He sentido la necesidad de hacer un leve repaso de mi vida
y lo que he visto, me ahoga más aún...
Por momentos siento, que he sido una marioneta, en las manos de todos,
hasta en las manos de las personas más entrañables y queridas...
Lo he dado todo por ellos, lo material y el alma, todo...
No me importa, lo seguiré haciendo aún despues y despues y despues...
Pero esta marioneta, hoy quiere dejar lo poco que le queda bien ordenado,
sus pecados confesados y la mente en paz...
Porque esta marioneta sabe, que ya no puede más
y en cualquier momento, corta sus hilos... Para siempre...
Y esta congoja, ha ido creciendo por momentos,
hasta hacerse ahogadiza...
He sentido la necesidad de hacer un leve repaso de mi vida
y lo que he visto, me ahoga más aún...
Por momentos siento, que he sido una marioneta, en las manos de todos,
hasta en las manos de las personas más entrañables y queridas...
Lo he dado todo por ellos, lo material y el alma, todo...
No me importa, lo seguiré haciendo aún despues y despues y despues...
Pero esta marioneta, hoy quiere dejar lo poco que le queda bien ordenado,
sus pecados confesados y la mente en paz...
Porque esta marioneta sabe, que ya no puede más
y en cualquier momento, corta sus hilos... Para siempre...
Última edición: