Rosa de la Aurora
Poeta que considera el portal su segunda casa
UNA DANZA PARA TI...
Discurre una gota silenciosa
por el estambre de un pensamiento
hurgando en mariposas de ensueño;
Lienzos sus alas… Perfiles del cielo…
Desnudando la hoja verde esperanza
¡Aquella!
La que se ciñe dichosa a tu cuerpo,
esclava manceba de un excitante ópalo,
invisible entre tus dos soles de oro negro.
Bailando al compás del rayito escarlata
de las arras de mi cinturón de fuego,
en sensual movimiento de velos que atrapa
a cornudos venados y leones fieros.
En suave ocho el zigzag de caderas,
mi ombligo te inspira erguir el pudor de un soneto,
que culmina plasmando en tu cama
girones acuosos de nuestros cuerpos…
Pero…
Mi danza del vientre no acaba,
ahora me incita por dentro…
por el estambre de un pensamiento
hurgando en mariposas de ensueño;
Lienzos sus alas… Perfiles del cielo…
Desnudando la hoja verde esperanza
¡Aquella!
La que se ciñe dichosa a tu cuerpo,
esclava manceba de un excitante ópalo,
invisible entre tus dos soles de oro negro.
Bailando al compás del rayito escarlata
de las arras de mi cinturón de fuego,
en sensual movimiento de velos que atrapa
a cornudos venados y leones fieros.
En suave ocho el zigzag de caderas,
mi ombligo te inspira erguir el pudor de un soneto,
que culmina plasmando en tu cama
girones acuosos de nuestros cuerpos…
Pero…
Mi danza del vientre no acaba,
ahora me incita por dentro…
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