prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siendo el centro del dolor, sigo amando.
Ya no amo con ideas claras, soy mar turbio
que envuelve cualquier roca
con el deseo de ahogarla,
y termina por besarla.
El espejo de tus ojos te mienten
cuando te hacen ver un hombre hermoso,
te he de pedir que me ames
con miradas que pueden leer en las arrugas,
allá , adonde yacen sonrisas inertes
en tumbas de rayos de sol apagados.
La hermandad de mi piel con el polvo,
la de mis huesos con la sal,
la de mis rosas de carne con espinas de sangre,
la de mi alma que revienta el silencio
con los latidos que lo absorben,
es lo que hoy te regalo,
una estatua de la muerte que podrás quebrar con un abrazo.
Ya no amo con ideas claras, soy mar turbio
que envuelve cualquier roca
con el deseo de ahogarla,
y termina por besarla.
El espejo de tus ojos te mienten
cuando te hacen ver un hombre hermoso,
te he de pedir que me ames
con miradas que pueden leer en las arrugas,
allá , adonde yacen sonrisas inertes
en tumbas de rayos de sol apagados.
La hermandad de mi piel con el polvo,
la de mis huesos con la sal,
la de mis rosas de carne con espinas de sangre,
la de mi alma que revienta el silencio
con los latidos que lo absorben,
es lo que hoy te regalo,
una estatua de la muerte que podrás quebrar con un abrazo.
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