Al mirar a la flor
pétalos ondulantes danzan
como la llama con el fuego,
se alegran de su belleza y,
extasiados por su esplendor
brillan más despacio
En su cálida sombra,
con soltura propia de una flor,
abre sus semillas lentamente
a los abrazos que mece la brisa.
Bailando sobre ella misma
impregna el aire con su presencia,
tan blanda como una suave brizna
y, tan dura que excitada,
en silenciosas carcajadas ríe de encanto.
Copioso es el masaje que siente
deslizarse sobre su fino verde tallo,
las manos en el rocío dibujando
siluetas en acaricias a su hermosa piel.
pétalos ondulantes danzan
como la llama con el fuego,
se alegran de su belleza y,
extasiados por su esplendor
brillan más despacio
cuando comienza el ocaso.
En su cálida sombra,
con soltura propia de una flor,
abre sus semillas lentamente
a los abrazos que mece la brisa.
Bailando sobre ella misma
impregna el aire con su presencia,
tan blanda como una suave brizna
y, tan dura que excitada,
grácil al tacto
Copioso es el masaje que siente
deslizarse sobre su fino verde tallo,
las manos en el rocío dibujando
siluetas en acaricias a su hermosa piel.
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