Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
Yacido en los gratos
vaivenes del recuerdo,
una excelsa melodía el
viento trae a mis oídos:
“Dos almas que en el
mundo había unido Dios,
dos almas que se amaban,
eso éramos tú y yo…”.
A la luz de tildes inefables
hace unos días, no pocos
por cierto, en la calle la
encontré de repente
una fracción de segundo la vi:
altanera, hermosa... ¡majestuosa!;
soledad, pero paz espiritual su
mirada angelical también irradiaba
la palabra no
nos dirigimos
pensando acaso que
el otro no contestaría
sinfonías y cantos de
sirenas hasta el hartazgo
disfrutamos… el revés
imponerse logró
quise el arco iris
con mis afanes alcanzar,
sólo la cauda con penares
asir logré
por las grandes ilusiones
que a su lado construimos,
arrepentido, ¡arrepentido no
estoy de haberla conocido!.
_____
mundopoesía.com
México, nov. 18, 2020
Todos los derechos reservados.
vaivenes del recuerdo,
una excelsa melodía el
viento trae a mis oídos:
“Dos almas que en el
mundo había unido Dios,
dos almas que se amaban,
eso éramos tú y yo…”.
A la luz de tildes inefables
hace unos días, no pocos
por cierto, en la calle la
encontré de repente
una fracción de segundo la vi:
altanera, hermosa... ¡majestuosa!;
soledad, pero paz espiritual su
mirada angelical también irradiaba
la palabra no
nos dirigimos
pensando acaso que
el otro no contestaría
sinfonías y cantos de
sirenas hasta el hartazgo
disfrutamos… el revés
imponerse logró
quise el arco iris
con mis afanes alcanzar,
sólo la cauda con penares
asir logré
por las grandes ilusiones
que a su lado construimos,
arrepentido, ¡arrepentido no
estoy de haberla conocido!.
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