horacio caraballo
Poeta recién llegado
Una estrella en mi ventana,
muy plateada y brillante.
Que se escapa en la mañana,
para que el sol no la espante.
Una estrella en mi ventana,
iluminó mi cuarto entero.
Una estrella que cantaba,
con su dulce voz un te quiero.
Una estrella que soñaba,
con un cielo azul, iluminado,
para poder alumbrar desde allí,
a miles de enamorados.
Una estrella de oro y plata,
que mostraba su sonrisa.
Una estrella que estaba,
jugueteando con la brisa.
Y era en mi ventana,
que esa estrella durmió.
Acomodada en mi almohada,
con una aureola de amor.
Y era esa estrella soñada,
sobre mi corazón un rayo de luz.
Eran tus ojos... tus ojos, mi amada,
y eras, también tú.
muy plateada y brillante.
Que se escapa en la mañana,
para que el sol no la espante.
Una estrella en mi ventana,
iluminó mi cuarto entero.
Una estrella que cantaba,
con su dulce voz un te quiero.
Una estrella que soñaba,
con un cielo azul, iluminado,
para poder alumbrar desde allí,
a miles de enamorados.
Una estrella de oro y plata,
que mostraba su sonrisa.
Una estrella que estaba,
jugueteando con la brisa.
Y era en mi ventana,
que esa estrella durmió.
Acomodada en mi almohada,
con una aureola de amor.
Y era esa estrella soñada,
sobre mi corazón un rayo de luz.
Eran tus ojos... tus ojos, mi amada,
y eras, también tú.