Una excursión…
Impactante es esa exótica flor
vista en mecedora relajadora…
Fue mío en esplendor aquel vaivén,
robé dos pétalos de su jardín.
Como ladrón viajé en un astral sueño,
sin su consentimiento toqué el cielo…
Aventuré su selva y ese arroyo
cristalino, símil encanto sus ojos.
Ser vanidoso me hace ser tramposo…
Extravagante paraje no es mío;
un clavel balsámico esta cercano.
Estos prístinos versos son caricia
distante, ensueño poco aproximado…
Sólo la locura de una aventura.
Ramiro Deladanza
Última edición: