Daniel Toledo Flores
Poeta recién llegado
¡He ahí una gata durmiente!
Dormida de día.
Dormida de noche.
Despertándose solo para saciar sus alimentos.
Luego, al levantarse, siente la mañana oscura.
¡Extraño en ella!, ya que no es su costumbre.
Sin embargo, me di cuenta que la mañana oscura,
no era de ella,
era mi mañana oscura.
Pero ella la sintió como suya,
levantándose para acompañarme
en mi soledad oscura.
Despierto estaba
sin dormir toda la noche.
Se me acerca ella y sube a mi pecho.
Afilando sus pequeñas garras.
Ronroneando y haciéndome cariño.
Como diciendo que no estoy solo,
que la tengo a ella.
Conociste a ella y
ella te conoció.
En una noche dura para ti.
Se te acercó y sentiste una sensación de compañía.
La misma sensación que yo sentí.
Y acariciándola estabas
dejando atrás por un momento tu tristeza.
Vi tu rostro lozano.
Aderezado con tu linda sonrisa.
Acompañado de tus dulces labios
que despedían fragancias de amor.
Y ella, maullando de felicidad.
Al verte sonreír.
Al verte renacer.
Al darte esperanza.
Al vernos juntos.
Luego nos despedimos de ella
y, enseguida, vuelve a seguir durmiendo
como de costumbre.
Todos los derechos reservados
Dormida de día.
Dormida de noche.
Despertándose solo para saciar sus alimentos.
Luego, al levantarse, siente la mañana oscura.
¡Extraño en ella!, ya que no es su costumbre.
Sin embargo, me di cuenta que la mañana oscura,
no era de ella,
era mi mañana oscura.
Pero ella la sintió como suya,
levantándose para acompañarme
en mi soledad oscura.
Despierto estaba
sin dormir toda la noche.
Se me acerca ella y sube a mi pecho.
Afilando sus pequeñas garras.
Ronroneando y haciéndome cariño.
Como diciendo que no estoy solo,
que la tengo a ella.
Conociste a ella y
ella te conoció.
En una noche dura para ti.
Se te acercó y sentiste una sensación de compañía.
La misma sensación que yo sentí.
Y acariciándola estabas
dejando atrás por un momento tu tristeza.
Vi tu rostro lozano.
Aderezado con tu linda sonrisa.
Acompañado de tus dulces labios
que despedían fragancias de amor.
Y ella, maullando de felicidad.
Al verte sonreír.
Al verte renacer.
Al darte esperanza.
Al vernos juntos.
Luego nos despedimos de ella
y, enseguida, vuelve a seguir durmiendo
como de costumbre.
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