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Una herida

miguegarza

Poeta que considera el portal su segunda casa
Puede ser una grieta o un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.
 
Última edición:
Puede ser una grieta, un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.
Magistral soneto maestro.
Un abrazo.
 
Puede ser una grieta, un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.

Un magnifico soneto, como siempre Miguel. Me gusta cada verso, pero muy en especial los tercetos, el último
me parece excelente.
Felicitaciones y un cordial saludo
Isabel
 
Puede ser una grieta, un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.
Hermosísimo soneto ! Un placer leerte.
Saludos.
 
Puede ser una grieta, un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.

Muy sentido, mal de amores no he sufrido nunca sólo que de joven era muy temperamental, tengo y he tenido mis sentimientos pero eso me lo guardo para mi. Como se dice por ahí, si estas resentido porque te han hecho daño, (que no es mi caso) el tiempo lo cura to.

Hay gente que te jode porque son malas personas, uno se cabrea porque no le van las injusticias.

Abrazos.
 
Muy sentido, mal de amores no he sufrido nunca sólo que de joven era muy temperamental, tengo y he tenido mis sentimientos pero eso me lo guardo para mi. Como se dice por ahí, si estas resentido porque te han hecho daño, (que no es mi caso) el tiempo lo cura to.

Hay gente que te jode porque son malas personas, uno se cabrea porque no le van las injusticias.

Abrazos.
Hola, Alberto:
Gracias por tus palabras , afortunadamente no estoy padeciendo mal de amores, sólo trato de plasmar una reflexión acerca de los efectos de su saeta.
Un abrazo: Miguel
 
Puede ser una grieta, un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.

Magnífico, es un beso eterno el verso. Siempre es un placer leerte.
 
Hola, Alberto:
Gracias por tus palabras , afortunadamente no estoy padeciendo mal de amores, sólo trato de plasmar una reflexión acerca de los efectos de su saeta.
Un abrazo: Miguel

Hay un Cristo penitente
que está clavao al maero,
yo por él siempre me muero,
porque soy hombre decente,
¡ay!, su libertá espero.

Ahí la dejo si te van las saetas.

Las antiguas de Sevilla suelen ser de cuatro o cinco versos, como está, pero las de Cádiz tienen mayor extensión, también hay saetas modernas, pero sería largo hablar de ellas.

La saeta fue cantada también por judíos (cosa que poca gente sabe), ejecutada por judíos conversos o “marranos”, es la oración que cantaban obligados a Cristo o a la Virgen.

El mal de amores es para otros cantes, como la copla.

No mas querio gitana,
me duele mucho tu hería,
me levante de mañana
con el arma ya partía.

No digo más,
que en teniendo un corazón,
sin razón,
me lo dejas destrozao.

Este trocito lo acabo de improvisar, la métrica de la copla es una locura.

Si no tienes mal de amores no vas a tener que cantar esto que he escrito.

Supongo que cuando hablas de los efectos de la saeta te refieres al dolor que causa ese arma afilada acabada en punta que lleva el mismo nombre que este cante andaluz.

Gracias a ti también por tus palabras y ojalá te gusten estas explicaciones y cantes flamencos que te he dejado.

Abrazos.
 
Última edición:
Hay un Cristo penitente
que está clavao al maero,
yo por él siempre me muero,
porque soy hombre decente,
¡ay!, su libertá espero.

Ahí la dejo si te van las saetas.

Las antiguas de Sevilla suelen ser de cuatro o cinco versos, como está, pero las de Cádiz tienen mayor extensión, también hay saetas modernas, pero sería largo hablar de ellas.

La saeta fue cantada también por judíos (cosa que poca gente sabe), ejecutada por judíos conversos o “marranos”, es la oración que cantaban obligados a Cristo o a la Virgen.

El mal de amores es para otros cantes, como la copla.

No mas querio gitana,
me duele mucho tu hería,
me levante de mañana
con el arma ya partía.

No digo más,
que en teniendo un corazón,
sin razón,
me lo dejas destrozao.

Este trocito lo acabo de improvisar, la métrica de la copla es una locura.

Si no tienes mal de amores no vas a tener que cantar esto que he escrito.

Supongo que cuando hablas de los efectos de la saeta te refieres al dolor que causa ese arma afilada acabada en punta que lleva el mismo nombre que este cante andaluz.

Gracias a ti también por tus palabras y ojalá te gusten estas explicaciones y cantes flamencos que te he dejado.

Abrazos.
Hola Alberto:
Me trajiste a la memoria el canto de las saetas, vivía en un barrio donde al parece había una población más o menos numerosa de origen español y en la procesión de semana santa salían a cantar saetas.
Desafortunadamente no he vuelto a presenciar algo semejante, pero me da gusto que me traigas ejemplos de esta forma de canto.
Te mando un abrazo: Miguel
 
Puede ser una grieta, un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.
Eterna e irremediable, al menos en tu caso...

Como para recordar viejos tiempos, te haré algunos comentarios técnicos:
1. En el primer verso haces un extraño hiato, «ta un», si no no te da de once; pero en el verso cinco en circunstancias análogas, «bre un», haces sinalefa, la que veo natural.
2. En el verso 9, «Y sin embargo… es brújula y es viaje,», exiges una sinalefa «go es» en quinta muy difícil...

El segundo terceto me encanta.

abrazo
J.
 
Puede ser una grieta o un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.
Es muy bueno el soneto. Fondo y forma de mucha calidad.Seguiremos aprendiendo...
Cyrano
 
Hola, Jorge.
Me da gusto encontrarte de nuevo en este espacio, tengo siempre a bien atender tus observaciones, ya hice caso de una de ellas,
Eterna e irremediable, al menos en tu caso...

Como para recordar viejos tiempos, te haré algunos comentarios técnicos:
1. En el primer verso haces un extraño hiato, «ta un», si no no te da de once; pero en el verso cinco en circunstancias análogas, «bre un», haces sinalefa, la que veo natural.
2. En el verso 9, «Y sin embargo… es brújula y es viaje,», exiges una sinalefa «go es» en quinta muy difícil...

El segundo terceto me encanta.

abrazo
J.
 
Puede ser una grieta o un abismo,
la fisura de un sueño de diamante,
delicada memoria de un instante
u olvido de un siniestro cataclismo.

Una mala costumbre, un atavismo,
el eco de un acorde discordante,
la nota que más duele, si distante
se incrusta en las entrañas de uno mismo.

Y sin embargo… es brújula y es viaje,
es música que canta en el vacío
los versos que sostienen a la vida.

Coloca en nuestros labios su lenguaje
y un mar donde verter nuestro extravío,
la herida del amor, la eterna herida.
Se debe alargar esa herida, de lo contrario se puede venir otra.
Un apapacho, Miguel.
 
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