Homar Letargo
Poeta recién llegado
Otro día que cae de la cima de la vida.
Estoy pegado a la ventana para ver como el cielo queda solo
Para ver otro apagón de las estrellas.
Halla, a lo lejos viene rabiosamente un poema
Y toma la forma de tus ojos
Y este se hace bello
No creí poder encontrar un poema
En el cristal de la ventana
Cuando uno viene saliendo
del manicomio de los sueños
Y sé que estoy despierto
Buscando bajo una piedra tu sonrisa.
Estoy pegándome con un martillo en el centro de mi pecho
En mi propia constelación.
Lacerando la mirada con esta tarde sin figura
Mi corazón trota, casi se desboca;
Esta desbocado
Me pego con un martillo en el centro de mi pecho
Para ver si el corazón se aquieta.
Estoy pegado a la ventana
Mirando como mis ojos dan de vueltas
Junto con ese pequeño jardincillo
Donde se desploman con lentitud todas sus flores
Porque ya nadie ama a las flores
Del otro lado de esta ciudad
Sé que estas mirando el mismo punto
Que está en el centro de la luna
Y como su conejo brinca
Y cae, se levanta y vuelve a ponerse de cabeza
Estoy pegado a la ventana
Pensando en cómo llegaras esta noche a visitarme
En el ala de un murciélago
O con la furia de la lluvia como acostumbras hacerlo.
Estoy pegado a la ventana para ver como el cielo queda solo
Para ver otro apagón de las estrellas.
Halla, a lo lejos viene rabiosamente un poema
Y toma la forma de tus ojos
Y este se hace bello
No creí poder encontrar un poema
En el cristal de la ventana
Cuando uno viene saliendo
del manicomio de los sueños
Y sé que estoy despierto
Buscando bajo una piedra tu sonrisa.
Estoy pegándome con un martillo en el centro de mi pecho
En mi propia constelación.
Lacerando la mirada con esta tarde sin figura
Mi corazón trota, casi se desboca;
Esta desbocado
Me pego con un martillo en el centro de mi pecho
Para ver si el corazón se aquieta.
Estoy pegado a la ventana
Mirando como mis ojos dan de vueltas
Junto con ese pequeño jardincillo
Donde se desploman con lentitud todas sus flores
Porque ya nadie ama a las flores
Del otro lado de esta ciudad
Sé que estas mirando el mismo punto
Que está en el centro de la luna
Y como su conejo brinca
Y cae, se levanta y vuelve a ponerse de cabeza
Estoy pegado a la ventana
Pensando en cómo llegaras esta noche a visitarme
En el ala de un murciélago
O con la furia de la lluvia como acostumbras hacerlo.