La Corporación
Poeta veterano
Desde el Evaristo Corumelo,
buscando a Dios.
una ladilla con una pértiga
en mitad del Kilimanjaro
puede resultar un suceso extraño
como extraño es
que yo haga un poema de amor
o el amor en un sobre de amor
como esos que venden los chinos
en una tienda de amor todo a cien
pero esa misma ladilla
sobre el pelo púbico de Satanás
sería una funambulista
perdida en el espacio y hambrienta
pues sólo la pobreza es osada
y los que tienen hambre
frente a la muerte, frente a la vida
como mis amados toreros
sólo el hambre
sólo el hombro
sólo el hombre
mira hacia abajo y se masturba
en la boca de treinta vírgenes
y siente vértigo
siente angustia
como yo cada vez que me levanto
y miro el cuarto lleno de cucarachas
los cuadros baratos de Klim
que compré a los chinos
la hembra que se levanta a mear
y suena un sonoro pedo en la taza
de mi primer café
mientras los insolentes esperan
el jugo de sus pecados
más abajo todavía
más abajo
aquella ladilla madre
en el juicio final
de su hijo Nelson, de su hijo Villa
espera tranquila
porque sabe que nunca los condenarán
nunca condenan a nadie
nos morimos solos
y se ríe el diablo
ese hijodeputa siempre anda riendo
con la mierda de cielo en su boca
para restregársela
a todos los santos santos en la boca
se ríe el diablo
en este puto planeta
el único ser feliz.
elPrior
buscando a Dios.
una ladilla con una pértiga
en mitad del Kilimanjaro
puede resultar un suceso extraño
como extraño es
que yo haga un poema de amor
o el amor en un sobre de amor
como esos que venden los chinos
en una tienda de amor todo a cien
pero esa misma ladilla
sobre el pelo púbico de Satanás
sería una funambulista
perdida en el espacio y hambrienta
pues sólo la pobreza es osada
y los que tienen hambre
frente a la muerte, frente a la vida
como mis amados toreros
sólo el hambre
sólo el hombro
sólo el hombre
mira hacia abajo y se masturba
en la boca de treinta vírgenes
y siente vértigo
siente angustia
como yo cada vez que me levanto
y miro el cuarto lleno de cucarachas
los cuadros baratos de Klim
que compré a los chinos
la hembra que se levanta a mear
y suena un sonoro pedo en la taza
de mi primer café
mientras los insolentes esperan
el jugo de sus pecados
más abajo todavía
más abajo
aquella ladilla madre
en el juicio final
de su hijo Nelson, de su hijo Villa
espera tranquila
porque sabe que nunca los condenarán
nunca condenan a nadie
nos morimos solos
y se ríe el diablo
ese hijodeputa siempre anda riendo
con la mierda de cielo en su boca
para restregársela
a todos los santos santos en la boca
se ríe el diablo
en este puto planeta
el único ser feliz.
elPrior
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