Agustin A. Barral Fuertes
Poeta recién llegado
Existir por existir
Es igual a no existir
Es como vivir por vivir
es como morir sin haber vivido
Es como andar sin sentir
Es como respirar y no sentir aroma alguno
Es como sentir dolor y estar acostumbrado a él
Pues la vertiente de donde brotan las lagrimas
Que consuelan al corazón, seca se quedo
Mientras la rutina y el tiempo se hacen amigas
La existencia efímera so convierte en la panteonera
Del alma que en el interior de la persona
Su pureza se la entierra
Y el corazón solo bombea
La sangre del deseo por la riqueza
Las personas se vuelven secas
Sin sueño, sin deseos y sin nobleza
La meta de la vida se convierte en pobreza
En casa, auto, dinero,
Poder, alcohol y proezas
Que en su interior conlleva
El triunfo de la desdicha ajena
Pero nada ya importa
Pues la nobleza enterrada esta
La vida dura y el dolor
Se encargaron de contratar
Al asesino perfecto
Para que la infancia deje de soñar
La pureza y la nobleza bañadas en sangre están
la víctima y el homicida
La vanidad les da a presentar
Frente a frente, cara a cara
Pero la hipocresía ciega la realidad
Lo infortunio se vuelve fortuna
Y vuelve a valer lo material.
Es igual a no existir
Es como vivir por vivir
es como morir sin haber vivido
Es como andar sin sentir
Es como respirar y no sentir aroma alguno
Es como sentir dolor y estar acostumbrado a él
Pues la vertiente de donde brotan las lagrimas
Que consuelan al corazón, seca se quedo
Mientras la rutina y el tiempo se hacen amigas
La existencia efímera so convierte en la panteonera
Del alma que en el interior de la persona
Su pureza se la entierra
Y el corazón solo bombea
La sangre del deseo por la riqueza
Las personas se vuelven secas
Sin sueño, sin deseos y sin nobleza
La meta de la vida se convierte en pobreza
En casa, auto, dinero,
Poder, alcohol y proezas
Que en su interior conlleva
El triunfo de la desdicha ajena
Pero nada ya importa
Pues la nobleza enterrada esta
La vida dura y el dolor
Se encargaron de contratar
Al asesino perfecto
Para que la infancia deje de soñar
La pureza y la nobleza bañadas en sangre están
la víctima y el homicida
La vanidad les da a presentar
Frente a frente, cara a cara
Pero la hipocresía ciega la realidad
Lo infortunio se vuelve fortuna
Y vuelve a valer lo material.
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