Lágrima inocua, tan sutil, tan pura
zahiriendo la presencia de tu faz,
nace del corazón, libre y tenaz,
huyendo hasta tus labios con dulzura.
Solo una lágrima se halló capaz
de escapar de la noche de tus ojos,
cual ladrón que se esfuma con despojos,
se asomó como estrella, tan vivaz.
Busco en mi pensamiento la respuesta
a esta súbita reacción del alma,
luego desisto, pues en tanta calma
oigo con armonía tu propuesta,
dices con timidez: no estoy impuesta,
más te doy para amarme aprobación,
lo dices sin palabras, con pasión.
no cuestiono, decido solo amarte,
besarte, abrazarte y proclamarte
con firmeza y razón, mi adoración.
zahiriendo la presencia de tu faz,
nace del corazón, libre y tenaz,
huyendo hasta tus labios con dulzura.
Solo una lágrima se halló capaz
de escapar de la noche de tus ojos,
cual ladrón que se esfuma con despojos,
se asomó como estrella, tan vivaz.
Busco en mi pensamiento la respuesta
a esta súbita reacción del alma,
luego desisto, pues en tanta calma
oigo con armonía tu propuesta,
dices con timidez: no estoy impuesta,
más te doy para amarme aprobación,
lo dices sin palabras, con pasión.
no cuestiono, decido solo amarte,
besarte, abrazarte y proclamarte
con firmeza y razón, mi adoración.