La casa espera
dormida y cálida
con sus entrañas de fuego
pequeñas y rojas,
con olor a alhucema
entre sus piernas.
Me cuelo en su boca
y bosteza perezosa,
siento su aliento rodeándome.
Su corazón late
al mismo ritmo que mi sangre corre.
Me siento tranquila
y en sus brazos serenos
que tanto recordaba,
me dejo caer
para que me abrazara.
Como una madre inerte
que ahorra palabras
que te acoge siempre
es mi casa.
En su cuerpo descansa mi vida,
los sueños bailan la danza de la realidad,
mis suspiros atrapan su alma.
Mis manos cerraron la puerta
atrapando las ascuas de mi corazón
en la casa aun despierta.
dormida y cálida
con sus entrañas de fuego
pequeñas y rojas,
con olor a alhucema
entre sus piernas.
Me cuelo en su boca
y bosteza perezosa,
siento su aliento rodeándome.
Su corazón late
al mismo ritmo que mi sangre corre.
Me siento tranquila
y en sus brazos serenos
que tanto recordaba,
me dejo caer
para que me abrazara.
Como una madre inerte
que ahorra palabras
que te acoge siempre
es mi casa.
En su cuerpo descansa mi vida,
los sueños bailan la danza de la realidad,
mis suspiros atrapan su alma.
Mis manos cerraron la puerta
atrapando las ascuas de mi corazón
en la casa aun despierta.