sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una mano de otro mundo
se encrespa con los labios
pegados en su boca
se atornilla la fiebre en sus cantos
se arremeten las flores
con sus cenizas
hasta hallar en las noches sus vidas
se arremeten cosquillas en cada vena
se hace el tiempo en la infinidad
de los puentes que cruzan su acera
la mano engancha a su horizonte
le prende fuego en sus huellas
le hace el amor a cuestas
se engancha su reflejo en su suspiro
se eterniza el dolor en sus ojos
y en su boca respira profunda
en una orquesta que llama a sus paisajes
y los hace rodar en sus principales mundos
de otro planeta
donde las manos hablan
en un lenguaje extraño
donde los dedos se pegan sus labios
se comen su propia aventura
se encrespa el rugir de sus olas prodigiosas
de sangre en celo
es así cuando descubre su pundonor
su aire
respira boca abajo
se adueña su mente en su arreglo
se despega el horizonte de sus raíces
se expande el profundo percance
de sus aires que entran en su propio amanecer
donde las iras se refugian en sus mantos
se apodera el mundo de su propia cabida
se adueña el rostro de un mundo cuando camina
cuando introduce sus reglas en el amanecer
para que salga la noche en carne viva
su rostro pasando en el reflejo de su transformación
su mundo entre los vivos
se acuesta en su despertar
se hace las láminas de la hojas que escribe en su puñal
se hace su canto en la cima de un huracán
se ve que los espejos
se adueñan de sus espectros
cuando la luz marchita en su hogar
es como cuando cantan los besos aplaudiendo
su expansión
su refugio en erupción
no termina la sangre en su voz
se despiertan los poderes
en sus acentos
dando el guión que apodera
a su propia alma que no respira bajo la niebla
es así cuando se ríen sus dientes de sus propias bocas
se eterniza la sangre en el tatuaje
de su respuesta
es así cuando anda la vida en su signo
para bailar en los acentos
y colgarse en dientes de acero
y pundonor que acuesta su profundo mundo
desconocido para muchos
es la mano de la raíz
se eterniza las cadenas en cada lado
donde se ve que las huellas mueren
y caen a galope
por donde los corazones tiemblan en la voz
de un solo paso
se traduce su mundo
se ve que las miradas se entienden
en la esfera de la lágrima
que cuando es perpleja
se esquiva adentro
en su propia vida
no se descuelga el ánimo de la noche
se arrepiente la posición de la luna
y hace el eclipse del sol
para que salga la mano donde vive
un ser en su propia vida diaria
donde los pensamientos crecen
y se hacen de repente
y se eternizan en cada lado
y vuelven a estallar
para abrirse paso
a la voz de su interior
donde las manos acechan el terror
ahí donde la mano la palma
y muere
pero vive en espíritu
adiós mundo dice la mano
que engrandece su poder
en el octavo universo
que dice adiós
pero sin quemar su empalmada flecha
en el corazón de cupido
para que baile el amor desgarrado
en lo profundo
y en lo descuidado
para enamorarse de su propia sangre
embarazada mano
que queda tejida del puño
de su futuro.