fausti-Óscar López Sáez
Poeta adicto al portal
Esta historia es la música de un violín, la dirección de un director de música sin sus ritmos, yo soy la oscuridad en aquella callejuela donde mi instinto más cruel salió de dentro, la maté por el mero placer de verla morir, lentamente, y disfruté sintiendo como su alma se escapaba
Triste el destino de esa pobre mujer, elegida al azar, confió en mis explicaciones y le robé la vida con una paz desmedida, nunca antes había pensado en matar, pero algo dentro de mí me lo pedía incesantemente, doblego mi voluntad, ahora ya sé lo que es ser un asesino, lo peor es que me gustó asesinar, una noche oscura y fría, en una lúgubre calle, en la oscuridad, pobre mujer que iba perdida por la vida sin futuro, sin esperanza, sin recuerdos
Ella se acercó preguntándome dónde estaba el teatro, yo amablemente la guie entre las callejuelas mirando sus ojos de agradecimiento, sus pequeños labios temblaban al hablar, era guapa, joven y delgada, con un vestido caro de marca, dentro de mí las voces empezaron a gritarme, me gritaban mátala, era tan bonita, tan delicada que mi corazón no me dejaba, pero al mismo tiempo algo que nunca podría olvidar
La chica me miraba mientras la guiaba, entonces me di cuenta que sería incapaz de hacerle daño, mis manos temblaban al soltar su cuello, no puede ser, lo último que recuerdo es que no le haría ningún daño, ¿qué acabo de hacer? ¡La he estrangulado! ¿Dios mío que he hecho?
Asustado y tembloroso, excitado como mi primera vez, ahora soy un asesino y tengo que sentirme orgulloso, me ha gustado, ese momento en el que le he soltado el cuello me ha vuelto loco, ¿pero porqué no me acuerdo de todo lo de antes? no lo entiendo.
Escucho el silencio, las luces sobre mis ojos, incluso me parece que la conocía, ahora yace muerta en mis pies, el caso es que su cara me suena, yo la acompañaba al teatro, y ahora la maté, yo soy su asesino atormentado por no acordarme de las cosas, ¿qué me sucede?
Miro a la chica y la veo tendida, mis manos le han quitado la vida, tengo miedo soy un monstruo que va quitando vidas y no sé muy bien porque lo hago, no me acuerdo, no sé ni siquiera quién soy
Oigo aplausos, luces, gente de pie, todos me miran y mi asesinada está en pie, no entiendo nada, solo sé que la conozco, que la acompañaba a un teatro, que ahora estoy aquí con ella y está viva, me aplauden, mi cabeza se olvida de lo que hago, de lo que soy, de lo que hice ayer
Creo que ya me acuerdo de algo, ¿pero quién soy yo? ¿Cómo me llamo? Ahora me acuerdo de algo, soy un actor que trabaja con esta mujer, en una obra de teatro que se llama Jack el destripador, no soy un asesino, no he matado a nadie, es mi cabeza que no recuerda
Ese que hay sentado en primera fila lo conozco de algo, es mi doctor, la de al lado mi enfermera, ya sé como me llamo, y donde vivo, en la clínica doctor Macius especializada en tratamientos contra el Alzheimer.
Yo me llamo Óscar y soy actor No soy un asesino es mi enfermedad
Gracias por ayudarme a escribir sobre mi enfermedad, gracias por ayudarme a recordar
El verdadero y único asesino, es esta enfermedad que no te deja conocer, ni recordar a tu familia.
Triste el destino de esa pobre mujer, elegida al azar, confió en mis explicaciones y le robé la vida con una paz desmedida, nunca antes había pensado en matar, pero algo dentro de mí me lo pedía incesantemente, doblego mi voluntad, ahora ya sé lo que es ser un asesino, lo peor es que me gustó asesinar, una noche oscura y fría, en una lúgubre calle, en la oscuridad, pobre mujer que iba perdida por la vida sin futuro, sin esperanza, sin recuerdos
Ella se acercó preguntándome dónde estaba el teatro, yo amablemente la guie entre las callejuelas mirando sus ojos de agradecimiento, sus pequeños labios temblaban al hablar, era guapa, joven y delgada, con un vestido caro de marca, dentro de mí las voces empezaron a gritarme, me gritaban mátala, era tan bonita, tan delicada que mi corazón no me dejaba, pero al mismo tiempo algo que nunca podría olvidar
La chica me miraba mientras la guiaba, entonces me di cuenta que sería incapaz de hacerle daño, mis manos temblaban al soltar su cuello, no puede ser, lo último que recuerdo es que no le haría ningún daño, ¿qué acabo de hacer? ¡La he estrangulado! ¿Dios mío que he hecho?
Asustado y tembloroso, excitado como mi primera vez, ahora soy un asesino y tengo que sentirme orgulloso, me ha gustado, ese momento en el que le he soltado el cuello me ha vuelto loco, ¿pero porqué no me acuerdo de todo lo de antes? no lo entiendo.
Escucho el silencio, las luces sobre mis ojos, incluso me parece que la conocía, ahora yace muerta en mis pies, el caso es que su cara me suena, yo la acompañaba al teatro, y ahora la maté, yo soy su asesino atormentado por no acordarme de las cosas, ¿qué me sucede?
Miro a la chica y la veo tendida, mis manos le han quitado la vida, tengo miedo soy un monstruo que va quitando vidas y no sé muy bien porque lo hago, no me acuerdo, no sé ni siquiera quién soy
Oigo aplausos, luces, gente de pie, todos me miran y mi asesinada está en pie, no entiendo nada, solo sé que la conozco, que la acompañaba a un teatro, que ahora estoy aquí con ella y está viva, me aplauden, mi cabeza se olvida de lo que hago, de lo que soy, de lo que hice ayer
Creo que ya me acuerdo de algo, ¿pero quién soy yo? ¿Cómo me llamo? Ahora me acuerdo de algo, soy un actor que trabaja con esta mujer, en una obra de teatro que se llama Jack el destripador, no soy un asesino, no he matado a nadie, es mi cabeza que no recuerda
Ese que hay sentado en primera fila lo conozco de algo, es mi doctor, la de al lado mi enfermera, ya sé como me llamo, y donde vivo, en la clínica doctor Macius especializada en tratamientos contra el Alzheimer.
Yo me llamo Óscar y soy actor No soy un asesino es mi enfermedad
Gracias por ayudarme a escribir sobre mi enfermedad, gracias por ayudarme a recordar
El verdadero y único asesino, es esta enfermedad que no te deja conocer, ni recordar a tu familia.