BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Despertar de esta nueva pesadilla
arrinconados todos en el altar mayor
con su pesadumbre de inicio y su báscula
de obleas someras y juiciosas.
En esas cábalas estaba, mi cuerpo
entero, arrojado a los leones, con su
pintoresco barro almohadillado, echado
como semen a la cara y a los brazos.
Y una nueva nube, una nueva, estuvo
a punto de derribarme, como cruento
patio instalado en las raíces.
No hicimos el amor, subidos a aquella
cruz, mientras en el fondo, la sacristía
se llenaba de hijos y de futuros casamientos.
Uno a uno, fueron pasando, la estupidez,
el daño, el regocijo, la palabra fundada
sobre el barro, y mi lenta multitud de caídas
y desgracias.
©
arrinconados todos en el altar mayor
con su pesadumbre de inicio y su báscula
de obleas someras y juiciosas.
En esas cábalas estaba, mi cuerpo
entero, arrojado a los leones, con su
pintoresco barro almohadillado, echado
como semen a la cara y a los brazos.
Y una nueva nube, una nueva, estuvo
a punto de derribarme, como cruento
patio instalado en las raíces.
No hicimos el amor, subidos a aquella
cruz, mientras en el fondo, la sacristía
se llenaba de hijos y de futuros casamientos.
Uno a uno, fueron pasando, la estupidez,
el daño, el regocijo, la palabra fundada
sobre el barro, y mi lenta multitud de caídas
y desgracias.
©