UNA ROSA BLANCA
Su cara se iluminaba,
todo era tan asombroso
...Su belleza completaba
aquel jardín tan hermoso...
Era una ingenua chiquilla
enamorada de él…
Creyendo que la quería
viviendo en el sueño aquel.
Las orquídeas majestuosas
entre el bambú y los hibiscos,
aquel riachuelo cantaba
entre palmeras y narcisos
Le mentía entre alcatraces,
entre lirios la engañaba...
Y en aves del paraíso
con su puro amor jugaba.
Los cerezos tan callados
sin poder decirle nada…
Las margaritas lloraban
por esa niña dañada…
Le ha robado la inocencia,
se ha marchitado su amor,
el se burló de sus sueños
sólo le deja el dolor.
Ella vivía en un sueño
no conocía el amor,
creía que él la adoraba
no imaginó su dolor...
No era la primera niña
que con engaños llevó,
las flores sólo lloraban
por todas las que él mancilló
Sólo burlarse quería
y su pureza ultrajar,
haciendo creer que la amaba
así su deseo saciar.
Ella... Lo sigue queriendo...
El la dejó en el olvido…
Sólo fue una rosa blanca
En aquel jardín podrido.
Ramon Amarillas