Hola, buena tarde.
Bienvenido a Mundo Poesía. He notado que un comentario de la compañera Anamer, que es una buena poeta y excelente persona, ha desatado tu desencanto, y la has exhibido en su perfil público y en el de otro compañero de forma bastante desagradable. No diré más de la compañera porque tiene mis absolutos respetos y ella puede responder sola a cualquier malentendido que pueda existir.
Mundo Poesía esta integrado por personas como tú y como yo, que escribimos por afición o necesidad sin demasiadas pretensiones. Y las compartimos en un espacio público donde se pueden recibir críticas positivas o negativas, y a veces hasta constructivas. En realidad es difícil que alguien te haga una crítica negativa; es casi una convención del portal: si algo no te gusta, simplemente pasas de largo. Sin embargo, al ser usuario del Portal uno debe saber de antemano que no todo lo que compartamos será bien valorado por los compañeros y que eventualmente nos lo pueden hacer saber.
Hace rato encontré tu poema, vi que era de un nuevo usuario y lo leí. Cuando uno encuentra usuarios nuevos siempre espera llevarse una sorpresa, leer algo sustancioso, innovador, sorprendente. Pero no fue el caso: se trataba de un poema anodino. Así que pensé "
qué cosa tan mala,
bye", y seguí mi camino. Pero al notar que te has ofendido por una nadería, decidí regresar y hacer una revisión superficial de tu escrito, que no de tu persona, claro, porque no te conozco, aunque sé que tienes ya cierta edad como para confundir la gimnasia con la magnesia, y me sorprende que te haya ofendido el comentario de Anita.
El menor de los problemas con el poema es su nimia originalidad, emplea ideas e imágenes trilladas y explotadas hasta el cansancio. El tema de la ausencia es materia prima de la poesía y es inevitable repetirse, se necesita de un buen bagaje de lecturas y cierto dominio de los recursos a emplear para hacer algo con un toque personal; en este caso, ambas cosas son prácticamente inexistentes. Siendo un poco más subjetivos, el poema adolece de algo bastante común en los de su tipo: confundir sensibilidad con sensiblería, y el resultado es algo ripioso y por demás afectado de cursilería.
En fin, compañero, hay que seguir esforzándonos para alcanzar resultados dignos de la musa. Saludos cordiales desde México.