Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
El día es luminoso,
el mar de color azul,
es una historia sin final,
se ve cerca de mis manos
el sol que se resiste a ocultarse.
Los efectos repentinos
de la luz en mi pensamiento,
el entusiasmo de la tierra,
la arena y el colorido por doquier,
el despliegue de la carne divina,
las apasionadas lenguas de fuego
de las parejas en la playa.
Es el centro de la creación
en un mundo libre,
apropiado para vivir la belleza,
cantando la melodía
profunda de la vida.
El horizonte como
una sinfonía al son de la tormenta,
en la distancia la realidad
de un sueño inalcanzable.
Inmerso en el ambiente
me llegó la hora de
olvidar las quejas y
obtener una salida
a los momentos de pesadumbre:
estaré en contacto
con la arena y
escarbaré en ella hasta
encontrar el universo.
el mar de color azul,
es una historia sin final,
se ve cerca de mis manos
el sol que se resiste a ocultarse.
Los efectos repentinos
de la luz en mi pensamiento,
el entusiasmo de la tierra,
la arena y el colorido por doquier,
el despliegue de la carne divina,
las apasionadas lenguas de fuego
de las parejas en la playa.
Es el centro de la creación
en un mundo libre,
apropiado para vivir la belleza,
cantando la melodía
profunda de la vida.
El horizonte como
una sinfonía al son de la tormenta,
en la distancia la realidad
de un sueño inalcanzable.
Inmerso en el ambiente
me llegó la hora de
olvidar las quejas y
obtener una salida
a los momentos de pesadumbre:
estaré en contacto
con la arena y
escarbaré en ella hasta
encontrar el universo.
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