Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Está mi tristeza acompañada
de otra tristeza que es la tuya.
Tu silencio es el mío,
nuestras miradas, reos en fuga,
los dos bajo el mismo cielo
unidos por la duda.
Yo me desvelo velando tu sueño,
tu sueño casi despierto
perdido en siglos de ausencia,
en todo lo que pudimos haber hecho,
pero que no hicimos
porque no supimos conjugar los verbos.
Si pudiera decirte una sola palabra,
la palabra ungida con prodigios
que llenara tu mundo de presencia,
y que de tus ojos sombríos
arrancara una sola lágrima,
que te haga sentir que estás vivo.
de otra tristeza que es la tuya.
Tu silencio es el mío,
nuestras miradas, reos en fuga,
los dos bajo el mismo cielo
unidos por la duda.
Yo me desvelo velando tu sueño,
tu sueño casi despierto
perdido en siglos de ausencia,
en todo lo que pudimos haber hecho,
pero que no hicimos
porque no supimos conjugar los verbos.
Si pudiera decirte una sola palabra,
la palabra ungida con prodigios
que llenara tu mundo de presencia,
y que de tus ojos sombríos
arrancara una sola lágrima,
que te haga sentir que estás vivo.