J.E.Mozo
Docente, Poeta y Persona (Tal vez en otro orden)
Es miércoles por la tarde
Paseo por el parque a paso lento
las madres me miran de reojo
con ese aire sobreprotector
que ante una amenaza aparece
¿Me verán como el lobo
que viene por sus caperucitas?
Me siento en una banca
y coloco mis brazos tras mi cabeza,
la luz del sol ilumina mis expansiones
y la tinta en mi cuello y brazos,
miradas inquisidoras relampaguean
y suenan murmullos
con un tono desmoralizado.
¿Acaso soy el demonio?
La pensaria dos veces
antes de cortar una flor,
entiendo lo que es el dolor
y lo he marcado en mi piel,
también el amor y la felicidad.
No quiero a su caperucita,
ni siquiera soy un lobo,
solo soy un hombre que viene a contemplar
las hojas mecerse al viento
y la inocencia infantil
que mira de manera chistosa.
Paseo por el parque a paso lento
las madres me miran de reojo
con ese aire sobreprotector
que ante una amenaza aparece
¿Me verán como el lobo
que viene por sus caperucitas?
Me siento en una banca
y coloco mis brazos tras mi cabeza,
la luz del sol ilumina mis expansiones
y la tinta en mi cuello y brazos,
miradas inquisidoras relampaguean
y suenan murmullos
con un tono desmoralizado.
¿Acaso soy el demonio?
La pensaria dos veces
antes de cortar una flor,
entiendo lo que es el dolor
y lo he marcado en mi piel,
también el amor y la felicidad.
No quiero a su caperucita,
ni siquiera soy un lobo,
solo soy un hombre que viene a contemplar
las hojas mecerse al viento
y la inocencia infantil
que mira de manera chistosa.
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