Alecctriplem
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tempestad
arroja a mi cabeza
gusanos de cráneos
tiñe los celos, rabia escrita
y despavorida.
Viaja al horizonte
despierta el río,
capaz de mantenerse firme
cierra sus ojos,
con un relato salvaje
se ahoga en nuestro tiempo
luego llueven cuchillos
y angustias estériles.
Si, la angustia… de querernos
y no querernos con amor.
No existe forma ajena
ni memoria enfermiza.
Esa que desempluma y vuelven
todas las aves desgarradas.
a sus jaulas. Vueltas locas
con la bendición de Dios
Y si, sí…
es la imaginación peligrosa,
el vivir y la devoción.
El templete del privilegio
de acostumbrarse a que
el sol rompa delirios, de
que la fuerza salve
con la melodía de un violín
sus siete vidas.
arroja a mi cabeza
gusanos de cráneos
tiñe los celos, rabia escrita
y despavorida.
Viaja al horizonte
despierta el río,
capaz de mantenerse firme
cierra sus ojos,
con un relato salvaje
se ahoga en nuestro tiempo
luego llueven cuchillos
y angustias estériles.
Si, la angustia… de querernos
y no querernos con amor.
No existe forma ajena
ni memoria enfermiza.
Esa que desempluma y vuelven
todas las aves desgarradas.
a sus jaulas. Vueltas locas
con la bendición de Dios
Y si, sí…
es la imaginación peligrosa,
el vivir y la devoción.
El templete del privilegio
de acostumbrarse a que
el sol rompa delirios, de
que la fuerza salve
con la melodía de un violín
sus siete vidas.
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