El rolo
Dueño y prisionero de su propia soledad
Déjame volverte a sentir
aunque sea por última vez,
déjame, déjame, déjame,
que mis labios se junten con los tuyos otra vez
y que tu presencia apacigüe mi ansias
aunque sea solo por esta vez.
Solo déjame,
miremos juntos la muerte
de la gran estrella de fuego,
quedémonos hasta la invasión
de la oscuridad liderada
por aquella luz que juntas
forman mi soledad reflejada.
aunque sea por última vez,
déjame, déjame, déjame,
que mis labios se junten con los tuyos otra vez
y que tu presencia apacigüe mi ansias
aunque sea solo por esta vez.
Solo déjame,
miremos juntos la muerte
de la gran estrella de fuego,
quedémonos hasta la invasión
de la oscuridad liderada
por aquella luz que juntas
forman mi soledad reflejada.