Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando los escarabajos se dormían
y la lluvia apagaba las luces, las alacenas
vacías, estaba yo acostada, muy poco dormida
una voz dulce me invitó, para caminar a la
salida.
Yo atravesé el umbral de mi puerta y guiada
de una mano pequeña, entré a un lugar
blanco, toda luz, fresco, fue por los días
de los recuerdos oscuros, de las comidas
escasas y frías.
Las nubes negras de tono gris, y la música
las caras sonrientes, con dientes derechos,
con olor a perfume ellos y danzaban en sus
lugares, se veían serenos, mis ojos llenos de
rellenos observaron eso, todavía cuando la
grieta estaba abierta y le salía pus y atravesaba
el dolor por aquel tiempo.
Y decía: ''No voy a volver, ésto no es para mi''
Y decía: ''No encajamos aquí, mi espíritu se
molesta, queremos salir''.
Conocí a mis hermanos, con quienes poco a poco
conviví, sus espíritus grandes, se acercaron y
curaron las llagas que existían, sus palabras
tranquilas, sus sonrisas apacibles, sus manos
tibias, sentí el calor que nunca conocí.
Pero de todos modos decía: ''Sólo vendré éste
día'' ''No me verán más'' Se hizo mi cita de siempre
a los domingos de las once, a los jueves de las siete.
Y los lunes se volvieron los lunes de las seis, días
no cambiables, sin oscuridades, sin larvas y a mi
corazón de oruga le salieron alas, se hizo mariposa
se le quitó lo cobarde.
Una vieja tarde de agosto, la lluvia cesó...
y la lluvia apagaba las luces, las alacenas
vacías, estaba yo acostada, muy poco dormida
una voz dulce me invitó, para caminar a la
salida.
Yo atravesé el umbral de mi puerta y guiada
de una mano pequeña, entré a un lugar
blanco, toda luz, fresco, fue por los días
de los recuerdos oscuros, de las comidas
escasas y frías.
Las nubes negras de tono gris, y la música
las caras sonrientes, con dientes derechos,
con olor a perfume ellos y danzaban en sus
lugares, se veían serenos, mis ojos llenos de
rellenos observaron eso, todavía cuando la
grieta estaba abierta y le salía pus y atravesaba
el dolor por aquel tiempo.
Y decía: ''No voy a volver, ésto no es para mi''
Y decía: ''No encajamos aquí, mi espíritu se
molesta, queremos salir''.
Conocí a mis hermanos, con quienes poco a poco
conviví, sus espíritus grandes, se acercaron y
curaron las llagas que existían, sus palabras
tranquilas, sus sonrisas apacibles, sus manos
tibias, sentí el calor que nunca conocí.
Pero de todos modos decía: ''Sólo vendré éste
día'' ''No me verán más'' Se hizo mi cita de siempre
a los domingos de las once, a los jueves de las siete.
Y los lunes se volvieron los lunes de las seis, días
no cambiables, sin oscuridades, sin larvas y a mi
corazón de oruga le salieron alas, se hizo mariposa
se le quitó lo cobarde.
Una vieja tarde de agosto, la lluvia cesó...