nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Una mañana el insecto despertó de su plácido sueño en un lugar
desconocido, ahíto, de comer detritus de cañería, estaba en un espacio
extraño, tapado con cojines, de los que no podía desprenderse.
Intentó moverse pero ya no era su cuerpo, dos extremidades pendían
de su torso, dotadas de extensiones ;diez para ser precisos, lo mismo
ocurría con alargados miembros que sobresalían de su cuerpo.
Oyó que golpeaban una madera y llamaban "Gregorio, Gregorio,
despierta, debes levantarte para ir a trabajar".
Escuchaba pero no entendía, el madero se abrió y observó al ser que
siempre lo perseguía con escobas, trapos y todo tipo de artilugios.
Nunca lo alcanzaba, su repugnancia era mutua.
El ser destapó las frazadas de la cama y comenzó a gritar aterrorizada.
Acudieron otros dos, que comenzaron entre jadeos y gritos terroríficos
a golpearlo, a deshacerlo en pedazos, por mas que se encogía el dolor cesó
y todo desapareció.
El comisario comenzó observando al curioso grupo familiar; madre, padre y hermana del occiso,
La familia Samsa.
_Y por qué lo mataron era su hijo y hermano, no?
_Se equivoca comisario, contestó el padre.
_Era una asquerosa cucaracha.
A Franz Kafka obviamente.
desconocido, ahíto, de comer detritus de cañería, estaba en un espacio
extraño, tapado con cojines, de los que no podía desprenderse.
Intentó moverse pero ya no era su cuerpo, dos extremidades pendían
de su torso, dotadas de extensiones ;diez para ser precisos, lo mismo
ocurría con alargados miembros que sobresalían de su cuerpo.
Oyó que golpeaban una madera y llamaban "Gregorio, Gregorio,
despierta, debes levantarte para ir a trabajar".
Escuchaba pero no entendía, el madero se abrió y observó al ser que
siempre lo perseguía con escobas, trapos y todo tipo de artilugios.
Nunca lo alcanzaba, su repugnancia era mutua.
El ser destapó las frazadas de la cama y comenzó a gritar aterrorizada.
Acudieron otros dos, que comenzaron entre jadeos y gritos terroríficos
a golpearlo, a deshacerlo en pedazos, por mas que se encogía el dolor cesó
y todo desapareció.
El comisario comenzó observando al curioso grupo familiar; madre, padre y hermana del occiso,
La familia Samsa.
_Y por qué lo mataron era su hijo y hermano, no?
_Se equivoca comisario, contestó el padre.
_Era una asquerosa cucaracha.
A Franz Kafka obviamente.
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