KOVAC
Poeta recién llegado
UNIVERSOS PARALELOS
Las aceras no se inventaron para el amor
ni yo me acostumbro a los inviernos
excesivamente largos, prematuramente imperfectos.
Los amantes que se quieren por un rato
no saben cómo hacer para pagar la cuenta a medias
y afuera las calles se estrechan
aunque del amor sólo queda el anexo de pagar su peaje:
olvidarme de Sofía, ¿Sofía? ¿quién es Sofía?...
Por la noche todo el mundo tiene el mismo nombre.
Mientras el mundo sigue girando
la vida casi nunca será demasiado amable
pero sin embargo no todo es luz, vive Dios,
y a veces oscurece y las palomas se libran del asedio
de los gatos que asedian a las gatas
locas por compartir el celo.
Y pasa desapercibido el poeta en los bailes de la noche
caótico y negligente como un hostal de putas
predispuestas a enamorarse en cada polvo,
y se marcha sin que nadie sepa que gime en versos
aunque todos dicen que habla raro.
No es mi culpa -y me avergüenza-
que no exista cama de matrimonio
donde duerma además una mentira
a pesar de que el tiempo nos enseña
a decir verdades piadosas:
parece que fue ayer...
Y hablando de Sofía
esta tarde que cae lenta
tiene algo de orgasmo fingido y no sé
si de verdad acabará siendo de noche
o me dejará aquí tirado en la cama
buscando mi auténtico rostro
en un infinito laberinto de espejos.
Y todo esto porque traigo heridas
y no encuentro piel digna decidida a cicatrizarme
por eso, a falta de mejores historias
me aferro a la última sombra
de un cuerpo en una habitación oscura
y no es poca cosa vivir del pasado
en un presente lleno de instantes
duros
como madrugar un domingo de resaca.
Las aceras no se inventaron para el amor
ni yo me acostumbro a los inviernos
excesivamente largos, prematuramente imperfectos.
Los amantes que se quieren por un rato
no saben cómo hacer para pagar la cuenta a medias
y afuera las calles se estrechan
aunque del amor sólo queda el anexo de pagar su peaje:
olvidarme de Sofía, ¿Sofía? ¿quién es Sofía?...
Por la noche todo el mundo tiene el mismo nombre.
Mientras el mundo sigue girando
la vida casi nunca será demasiado amable
pero sin embargo no todo es luz, vive Dios,
y a veces oscurece y las palomas se libran del asedio
de los gatos que asedian a las gatas
locas por compartir el celo.
Y pasa desapercibido el poeta en los bailes de la noche
caótico y negligente como un hostal de putas
predispuestas a enamorarse en cada polvo,
y se marcha sin que nadie sepa que gime en versos
aunque todos dicen que habla raro.
No es mi culpa -y me avergüenza-
que no exista cama de matrimonio
donde duerma además una mentira
a pesar de que el tiempo nos enseña
a decir verdades piadosas:
parece que fue ayer...
Y hablando de Sofía
esta tarde que cae lenta
tiene algo de orgasmo fingido y no sé
si de verdad acabará siendo de noche
o me dejará aquí tirado en la cama
buscando mi auténtico rostro
en un infinito laberinto de espejos.
Y todo esto porque traigo heridas
y no encuentro piel digna decidida a cicatrizarme
por eso, a falta de mejores historias
me aferro a la última sombra
de un cuerpo en una habitación oscura
y no es poca cosa vivir del pasado
en un presente lleno de instantes
duros
como madrugar un domingo de resaca.