La misma señora en la ventana
y el humo del café evaporando la sonrisa de su rostro.
Empezó a llover, uno a uno,
los recuerdos van contradiciendo
mi caminar desquiciado
-me tambaleo y respiro,
respiro y me pierdo-
...
El maíz se está moliendo,
ese buenos días imperdible es pronunciado
aunque su mirada se ahúme sin incendios
fatídico suspiro
-sueño y me sonrojo,
regreso y me desenamoro-
la chica de la mirada oblicua
sin reflejo en pupilas ajenas.
Todo sigue en su cotidiano lugar,
excepto, tú.
y el humo del café evaporando la sonrisa de su rostro.
Empezó a llover, uno a uno,
los recuerdos van contradiciendo
mi caminar desquiciado
-me tambaleo y respiro,
respiro y me pierdo-
...
El maíz se está moliendo,
ese buenos días imperdible es pronunciado
aunque su mirada se ahúme sin incendios
fatídico suspiro
-sueño y me sonrojo,
regreso y me desenamoro-
la chica de la mirada oblicua
sin reflejo en pupilas ajenas.
Todo sigue en su cotidiano lugar,
excepto, tú.