Alarido
Poeta asiduo al portal
La pequeña rampa,
la que da acceso al arcén de la via uno,
que no 1, me la tiene jurada.
Sabe que paso de ella.
Sabe que ni la miro.
Que no la quiero.
Que no la necesito.
Que no soy como el resto.
Que no me puede la vagancia.
Que para mí es algo más
que el simple hecho
de subir o bajar tres, que no 3,
míseros escalones.
Hasta que llega ese día.
Ese día que siempre llega.
1 de esos dias, que no uno,
en que no pones ni acentos.
Ese día gris tirando a negro
en que no puedes con la vida,
en que 3, que no tres, escalones
son insalvables,
en que te dejas llevar,
en que se masca la tragedia.
Ese fatídico día
en que agachas la cabeza
y bajas la puta rampa.
…y encima tropiezas.
la que da acceso al arcén de la via uno,
que no 1, me la tiene jurada.
Sabe que paso de ella.
Sabe que ni la miro.
Que no la quiero.
Que no la necesito.
Que no soy como el resto.
Que no me puede la vagancia.
Que para mí es algo más
que el simple hecho
de subir o bajar tres, que no 3,
míseros escalones.
Hasta que llega ese día.
Ese día que siempre llega.
1 de esos dias, que no uno,
en que no pones ni acentos.
Ese día gris tirando a negro
en que no puedes con la vida,
en que 3, que no tres, escalones
son insalvables,
en que te dejas llevar,
en que se masca la tragedia.
Ese fatídico día
en que agachas la cabeza
y bajas la puta rampa.
…y encima tropiezas.