Entrechocan sus alas y sus picos
en combate voraz.
Sólo por unos restos de pan duro.
Parece que para ellas
no hubiera mañana
ni día venidero.
Alguna sangra, alguna se encrespa,
alguna huye, alguna agrede.
Todas buscan una única cosa:
el mejor de los pedazos.
Nada las sacia,
ni las detiene
en su salvaje rito.
Hay tanto de humano en ellas
que al mirarlas
yo también
me siento
paloma.
en combate voraz.
Sólo por unos restos de pan duro.
Parece que para ellas
no hubiera mañana
ni día venidero.
Alguna sangra, alguna se encrespa,
alguna huye, alguna agrede.
Todas buscan una única cosa:
el mejor de los pedazos.
Nada las sacia,
ni las detiene
en su salvaje rito.
Hay tanto de humano en ellas
que al mirarlas
yo también
me siento
paloma.
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